Crónica
15 pesos fue el precio que
se le dio a una barra de chocolate con almendra, 30 chocolates los que se le
dieron a cada uno de los alumnos del Anáhuac Chapalita, y 450 pesos lo que cada
uno habría de donar al final de la venta.
Una lona cubre una parte de
la pared exterior del colegio que da con la calle del Carmen “Con chocolates
mejoraremos nuestro colegio”, con el objetivo de darle más publicidad a la
causa, y que evidentemente les recuerde a los alumnos que tienen que vender
cada vez que vean ese letrero.
“Todo se irá para la construcción del techo de primaria” les dijeron a los
alumnos del colegio con la esperanza de que el proyecto funcionara.
Fue a finales del mes de Octubre cuando las cajas de chocolates fueron llegando
a las aulas de la institución, había listas con los nombres de los alumnos
esperando ser firmadas como símbolo de compromiso.
“No los pueden obligar a vender” dijeron muchos de los padres de familia,
mismos que regresaron su caja de chocolates al colegio debido a su
inconformidad.
Y ahora sí que el colegio no
podía hacer nada, los padres de familia tenían razón, debería de ser una acción
voluntaria y no de obligación.
Al final de cuentas, muchos
de los alumnos aceptaron y se pusieron a vender.
La familia nunca falla, así que si te pones listo lo llevas a la casa de los
abuelitos y órale a venderle a los tíos, primos y a quien se pueda.
Los chistes no pudieron
faltar, y es que a pocos días de que empezara la venta, algunos de los alumnos
ya habían empezado a hacer “memes” (imágenes con poco texto que pretenden darle
un significado burlesco) y uno de ellos mostraba una fotografía de los padres
del colegio en un viaje a Vallarta y el meme
decía “Sin chocolates no hay Vallartazo”
Puede que esto haya causado
muchas risas, esperemos éstas permanezcan y los alumnos no las cambien por cara
de angustia a finales de este mes cuando les falten chocolates por vender,
fecha en la que se pretende el dinero sea entregado. ¡A ver qué tal queda el
techito!
Diego Gonzáles Guzmán